Il est difficile d'indiquer une date précise avec laquelle faire coïncider le début des années de plomb au Maroc. Les événements qui marquèrent l'histoire du jeune pays sorti de l'expérience coloniale sont unis si étroitement entre eux que la superposition de causes et conséquences rend impossible d'indiquer le moment dans lequel la violation systématique des droits de l'homme (dont la convention internationale pour leur tutelle fut signée par le royaume en 1958) devient pratique politique pour la création du consensus et l'imposition d’une certaine image au pays.
Dans cette recherche j'utiliserai la même période historique de référence indiquée dans le mandat de l'IER institué le 10 avril 2004, qui va de le 1956 à 1999, année de la mort de Hassan II, en tenant bien présentes les limites que cela implique et qui j’espère seront bien soulignées pendant le développement de la recherche. Une période assez longue si on considère l'histoire de l'État indépendant depuis seulement 1956. Hassan II fut le protagoniste indiscutable au début comme commandant des FAR (Force Armée Royal) puis comme roi, amir al-mouminin et chef de la nation, engagé dans la construction d'une nouvelle architecture d'Etat que conserva le roi et le Makhzen (la structure traditionnelle de pouvoir) au centre de chaque trame politique.
Mohammed VI monté au trône après la mort de son père veut marquer, pas seulement dans sa dimension symbolique, le passage du royaume vers une nouvelle phase d'ouverture politique et de respect des DDHH, en acheminant un procès de pacification avec son peuple pour décréter conclue définitivement une des plus sombres pages de l'histoire du Maroc.
Grâce à l'IER les victimes deviennent protagonistes. Qui a vécu durant des décennies dans la terreur et dans la persécution d'État, qui a été humilié, torturé et privé de la vie pendant des années de ségrégation arbitraire, peut-être a-t-il trouvé avec l'IER la possibilité de rachat, de réécrire l'histoire du pays en maintenant vive la mémoire de tous ceux qui ont perdu la vie dans l'espoir d'un avenir meilleur. Mais ce n’est pas seulement cela. L'IER a souligné la renaissance d'une nouvelle société civile plus audacieuse et déterminée de chaque parti politique, qu'il veut être protagoniste dans la tutelle et dans la recherche de nouvelles garanties démocratiques qui marquent le passage de la condition de sujet à celle de citoyen.
Objectives de la recherche:
- Décrire les passages qui ont porté à la création de l'IER à travers les expériences et les espoirs des associations en défense des droits de l'homme.
- Analyser les travaux de l'IER et les résultats aboutis en soulignant les difficultés rencontrées dans la construction d’une démarche participative entre les responsables accusés et les militants des DDHH.
- À partir des limites et des recommandations avancées pendant cette expérience, comprendre les passages de la justice transitionnelle au Maroc.
- Évaluer l'efficacité de telle expérience dans la crédibilité des institutions sous le royaume de Mohammed VI. Si le pouvoir monarchique est prêt à affronter un parcours de catharsis et ainsi renoncer à certaines prérogatives autoritaires pour donner vie à une nouvelle ère de participation démocratique.
El objetivo global de esto proyecto es de mejorar las condiciones para el abastecimiento de los productos agrícolas en la Wilaya de Tizi Ouzou (Argelia). El término Wilaya indica las divisiones administrativas de primero nivel de Argelia, ellas son subdivididas en daïras que siempre toman el nombre de su capital. Argelia no es autosuficiente en garantizar la exigencia alimenticia de la población y cada año acusa un déficit importante que la obliga a importar casi el 75% de su exigencia alimenticia. Dentro de 10 años del principio del proyecto el nivel de importaciones de productos agrícolas destinado al abastecimiento agrícola de la Wilaya de Tízi Ouzou disminuirá del 30%.
El objetivo de desarrollo del proyecto es de aumentar la producción agrícola en la Wilaya di Tizi Ouzou. Los programas de desarrollo del sector de la agricultura se inscriben en los principales asuntos del plan directivo elaborado por el gobierno nacional en el 2002 como instrumento de orientación y de programación de las inversiones. Dentro de 5 años del principio del proyecto, el nivel de producción agrícola en la Wilaya de Tízi Ouzou aumentará del 30%.
El objetivo general es de aumentar el nivel de inversiones agrícolas en la zona. El sector agrícola ofrece un potencial que ha sido desaprovechado durante décadas de incuria, a causa de la ausencia de políticas de redistribución de las tierras, un bajo nivel de acceso al crédito para adquisiciones de materiales y tierras y, por último, una falta de estructuras para la racionalización y canalización de el agua. Esto proyecto apunta a aumentar el nivel de inversiones agrícolas en el wilaya del 25% dentro de 5 años de su principio.
El objetivo especifico del proyecto es de facilitar la creación y difusión de capacidades y conocimientos agrícolas entre la población de la Wilaya de Tizi Ouzou. A través de la creación de cursos trimestrales gratuitos, se apunta a incrementar la formación técnica de base de la población local, acerca 300 personas participarán a esto programa de cuyo 150 mujeres y 150 hombres. Mientras, por lo que concierne la investigación científica de alto nivel, serán creados acuerdos financieros entre la Universidad “Mouloud Mammeri” de Tizi Ouzou y los institutos internacionales del CIHEAM (Centre Internationale des Hautes Etudes Agricole Mediterranee) para facilitar la movilidad internacional de los estudiantes (al término de los tres años de proyecto el 25% de los post-graduados de la facultad de Ciencias Biológicas y Agronómicas de la universidad de Tízi Ouzou, habrá disfrutado de las becas ofrecidas del CIHEAM y de la universidad local). Además el proyecto apunta a facilitar la circulaciones des conocimientos rurales y tradicionales entre la población rural de los 67 ayuntamientos que forman la Wilaya. El proyecto promoverá la implicación y la valorización de las potencialidades de la comunidad rural por la recogida, la publicación y la distribución (con la creación de unidades móviles para los desplazamientos intra-pueblos) de las técnicas tradicionales de cultivo. Al término de los tres años de desarrollo del proyecto al menos el 50% de la población rural activa de la Wilaya de Tízi Ouzou, habrá participado en las actividades propuestas.
En noviembre de 1995, la Conferencia de Barcelona estableció la Asociación Euromediterránea entre los entonces 15 Estados miembros de la UE y doce países del Sur y del Este del Mediterráneo (Países Asociados Mediterráneos; PAM). En su momento, la Asociación Euro mediterránea (AEM) despertó grandes esperanzas y expectativas como proceso que encarnaba una alternativa europea a la por entonces ya formulada teoría del choque de civilizaciones, una respuesta a los riesgos que entrañaba la globalización para los países menos desarrollados de la región y una dinámica regional basada en la responsabilidad compartida, el diálogo político y la cooperación. Los objetivos que se proponía la AEM eran nada menos que “hacer de la cuenca mediterránea un ámbito de diálogo, intercambio y cooperación que garantice la paz, la estabilidad y la prosperidad”, “consolidar la democracia y el respeto de los derechos humanos, lograr un desarrollo económico y social sostenible y equilibrado, luchar contra la pobreza y fomentar una mayor comprensión entre las diferentes culturas”.
Han pasados ya 13 años y grandes cambios han intervenido. El número de los adherentes es aumentado: los 25 del UE y los 9 del PAM (Países Asociados Mediterráneos) más la integración de Malta y Chipre y la abertura de las negociaciones con Turquía; pero mucho de las cuestiones principales sobre que la asociación quiso intervenir, todavía quedan no resueltas. Sin embargo, entre este hay, la tutela y el respeto del derecho a la movilidad de las personas, uno de los derechos fundamentales del hombre (art13). La insistencia cada ano de miles de personas que intentan de eludir los controles fronterizos arriesgando sus propias vidas para alcanzar las orillas Norte de la presa dejan suponer cuanto menos una radical revisión de la política de entrada que el UE observa hacia los países terceros.
Europa hoy carece de una política común en materia de migración. En parte ha tratado de intervenir de manera más decidida con la política europea de vecindad (PEV), inaugurada en el 2007. La PEV se ha consolidado rápidamente como un nuevo marco de las relaciones entre la Unión Europea y los países fronterizos del Sur del Mediterráneo (realmente también los países de l'este Europa) hasta el 2013. No supone de abandonar el cuadro más general de l'Associacion Euro mediterránea, en el que se inscribe la PEV, per si redefine sus prioridades y sus modalidades de funcionamiento: mientras la AEM se consolida como marco de cooperación multilateral a nivel regional, las PEV la complemente como instrumento principal de la cooperación bilateral con los países del Sur. La nueva Política Europea de Vecindad esta plenamente operativa desde principios de 2007, con la entrada en vigor de las nuevas Perspectivas Financieras de la Unión Europea y la creación del nuevo Instrumento Europeo de Vecindad y Asociación que subsumirá todos los actuales fondos europeos de cooperación con sus regiones fronterizas, en el caso mediterráneo los fondos Interreg y los fondos MEDA. Entre sus prioridades se encuentra la de "promover mejores condiciones y modalidad paragarantizar la movilidad de las personas". Pero observando de manera cuantitativa y cualitativa el fenómeno, emerge el carácter puramente elitista de estos programas y emergen los límites de una aproximación puramente económico y mercantilista hacia los fenómenos migratorios.
En esto sentido la PEV impone que la migración se gestiona en países de originen como condición determinante para adoptar acuerdos económicos y comerciales con la UE.
La ausencia de canales de entrada legal y la falta de intervenciones idóneas por practicar una auténtica solidaridad con los habitantes de los países de la orilla sur, se manifestó cómo las instituciones comunitarias se hayan hasta ahora desinteresados de la efectiva tutela del derecho a la movilidad, dejando que sean directamente los estados miembros confinantes a ocuparse de la gestión de los flujos, como por ejemple, a través el sistema de cupos. Por cuánto concierne el control de las fronteras marítimas, en la Comunicación de la Comisión al Consejo de la unión europea del 30 de noviembre de 2006 se subrayaron, más allá del nivel de cooperación regional dentro del PEV, otras medidas complementarias de actuar enseguida, entendidos a combatir la inmigración ilegal, proteger a los refugiados y reforzar el control y la vigilancia de las fronteras marítimas externas". La política que los estados europeos adoptan para el control y la vigilancia de los confines se configura cada vez más como una acción preventiva que coincide con el punto en que las personas en movimiento parten. La UE ha externalizado y deslocalizado gran parte de la gestión de su fronteras, estableciendo eterminados procedimientos relativos a lo controles fronterizos como la obtención de los visados fuera de su territorio. La frontera sur de Europa resulta ser una línea de confín móvil y selectivo que alimenta discriminación entre “deseable” e “indeseable” para la UE. La consecuencia de esta falta de política de tutela del derecho a la movilidad se traduce en al menos 8.114 personas ahogadas intentando superar las fronteras de los Países de la unión europea del 1998 al 2007.
Deriva la imagen de una "Europa llena de miedos, principalmente preocupada de la misma seguridad y absorta a combatir la inmigración antes que tendida al desarrollo sostenible agorado y necesario". Justo la imagen que el Parlamento europeo se propuso de borrar con la resolución del 2004 por la aprobación de los acuerdos de vecindad.